miércoles, 20 de julio de 2016

Orden y Limpieza


Tengo un nuevo mantra: 'Orden y limpieza',y sí, suena como el emblema de algún escudo...





Este fin de semana, después de meses de postergación, decidí poner fin a la procrastinación como modo de vida y al caos reinante de mi habitación.

Hace una semana más o menos, al fin y después de años de sentirme mal por ello, renuncié a la universidad. Cabe agregar que llevo 3 carreras en el cuerpo y que no fue una decisión fácil. La gente me mira con preocupación y me pregunta con miedo, ¿Y cómo te sientes?, -¡Me siento maravillosamente! Obvio.

Bueno, les cuento esto porque ese fue el impulso decisivo para comenzar la desagradable tarea de ordenar. Después de meses de contemplar la bolsa que contiene los uniformes que usaba en mis prácticas en el hospital, con un impulso asesino, y la mirada laboriosa de un psicópata que colecciona fotos de sus víctimas imaginando las mil formas de tortura que serían dignas de ellas. Sólo tomé la bolsa y la empuje al pasillo fuera de mi habitación, luego pensé que había un par de guías y algunos libros que le harían bonito juego. Y así fue como acabé sacando un par de sacos de 'basura' y un ciento de años de recuerdos, errores, penas y aciertos.

Ordenar es un rito, es un estado de trance, y lo que digo no tiene necesariamente que ver con una mirada zen o alguna cita feng-shui del asunto, sino que es meramente el hecho de que de alguna manera simbólica estás reestructurando tu vida cada vez que mueves algo en tu cuarto. Y es que difícilmente las cosas que nos rodean están allí por azar. Cada trozo de 'basura' que vamos atesorando es capaz de rememorar momentos y situaciones, caras, labios, palabras, viajes, noches largas o días cortos y viceversa, detenciones y reinicios, lo que permanece, lo que viene y lo que nunca volverá.

Ordenar es una forma de meditar. Es recorrer tu mundo etéreo mediante su estructura física, de modo que cada vez que liberas tu cuarto de todo aquello que ya no es útil, permites la circulación libre y abres un espacio a nuevas cosas en tu vida, que no habrían tenido lugar de no haber removido antes de allí a las inútiles.

Y para aquellos que se excusan en la entropía, debo agregar que meter tu desorden en cajas no disminuye la entropía... sólo la clasifica. De todas formas, como el universo no es estático puedo jurar que más temprano que tarde deberás volver a ponerte manos a la obra y poner en práctica el emblema 'Orden y Limpieza' .



La Loca Devota.




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