sábado, 23 de julio de 2016

Hazte ver!



¿Alguna vez pensaron algo como que hacer ejercicio no es saludable? Cómo puede ser saludable para el cuerpo algo que te produce lesiones físicas e incluso la muerte.
Bueno, si lo anterior no aplica, tal vez podría poner algún otro ejemplo, algo como... ¿Alguna vez pensaron que no volverían a tener pareja porque bueno, de todas formas no iba a funcionar? (Este pequeño paréntesis no alcanza- lo sé porque hablar de amor es como hablar de política o de religión- , entonces lo resumiré en algo simplón y tonto, que sería algo como: 'No volveré a usar el corazón para que no me lo rompan', que si lo piensan es básicamente lo mismo que con el deporte).
Alguna vez, un amigo me dijo que nos criaron para tener miedo porque el miedo es la forma en que nos mantienen seguros, y que finalmente acabamos construyendo una vida desde la promesa de que si estamos seguros seremos más felices. Juan Segura vivió 100 años, pero quién quiere dejar pasar un siglo sin tomar riesgos. Después de una larga lista de ejemplos, ese hombre que irradiaba felicidad de todas las formas físicamente posibles, concluyó diciéndome con una amplia sonrisa.. que todo lo que conocemos como riesgos son en realidad oportunidades. A lo que agregó: 'Y ya sabes que las oportunidades no suelen repetirse, y que cuando aparecen... la oportunidad de tomar el riesgo es solo una'.
Una profe en la universidad nos dijo, que nunca hay que prestar dinero, pero que si decides hacerlo lo hagas siempre bajo estas dos premisas: -Primero: cuando tengas y,... segundo: cuando estés dispuesto a perderlo. 
No es sano entregar algo y pensar que eso que diste se te devolverá. Si eso es lo que piensas créeme que es señal de una catástrofe próxima y una desilusión certera.
Si el trueque consistiese en intercambiar algo que tengo por algo que no necesito porque ya tengo cuál sería la gracia.
En esta vida nada es gratis, esa es la base que sustenta el desarrollo humano. Entonces cuando evalúes que no vale la pena arriesgarse porque te harás daño o perderás mucho, evalúa también el riesgo de perder una oportunidad única y preciosa. Y cuando evalúes que diste mucho pero que no recibiste nada a cambio, evalúa también que tal vez olvidaste que la gracia del trueque es que lo que des se recompense con algo que no tenías y que necesitas (**Casi nadie sabe lo que necesita, quizás es por eso que nos cuesta entender los regalos que hasta la más desastrosa relación humana nos brinda).

Lo que que estaba pensando finalmente es que si llegamos a tomar la decisión de dejar de hacer algo por temor a hacernos daño tal vez sea hora de decirnos a nosotros mismos, y citando a una compañera del colegio: 'Amiga/o, hazte ver'.



La loca devota.



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